Pretend you´re happy when you´re blue
It isn´t very hard to do
Quiero leer Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, no sé por qué, nadie me lo ha recomendado pero un día lo vi en una librería y se me antojo leerlo, ya había tenido mi iniciación con Tokio Blues, Norwegian Wood, que más que ser mi libro favorito del 2008, se volvió uno de mis libros favoritos de mi vida. Así que pensé que debería estar bueno, me disponía a pagarlo cuando ví que costaba más de lo que yo pensaba que costaría, así que lo deje y no lo he vuelto a tomar. Por cuestiones del destino llego a mis manos Al sur de la frontera, al oeste del sol. Murakami no podía defraudarme, todo un día estuve absorta en la historia, no es difícil de leer, así que rápidamente lo termine. Me gustan los relatos que hablan de un futuro acechado por el pasado, un pasado que sigue presente.
Leer es una de mis actividades favoritas, y cada que lo hago me es necesario relacionar aquello que estoy leyendo, con otro libro, un poema, una canción o incluso una película.
Esta última novela que leí no pude evitar pensarla de la mano con Las Travesuras de la Niña Mala de Vargas Llosa, no es la misma trama, ni las mismas circunstancias pero de alguna manera tienen un ingrediente parecido, que me es imposible no saborear.
Hallé un ligero toque de Clementine Kruczynski, tal vez es un toque de muchas mujeres, a mi me pareció en tan sólo dos líneas que podría ser ese personaje el que estuviera hablando. Son cosas que se me ocurren de repente. Igual me pasó con otro de mis libros favoritos La vida está en otra parte, hallé unos tintes de Waking Life en la historia, cómo si Kundera hubiera sido la premisa de Linklater, no creo que lo sea, pero al leerlo me pareció y me gusta pensar que así es, que cada libro que cae a mis manos de alguna manera comparte sustancias con otras cosas.